No porque sea antiguo. Porque sobrevivió.
Un libro leído durante dos mil años ha sido puesto a prueba por toda clase de lectores: reyes, presos, monjes, comerciantes, estudiantes con un examen a la mañana siguiente. Lo que queda es lo que sigue funcionando.
Lee la República y discutirás mejor, incluso contigo mismo. Lee los Evangelios, la Gita y el Gurú Granth y entenderás aquello con lo que se criaron miles de millones de personas. Lee a Smith y a Newton y sabrás de dónde salió el mundo moderno.
Así se forman los líderes. Despacio. A propósito. En compañía.